jueves, 20 de septiembre de 2007

LA HERIDA DEL GUERRERO


Yo, guerrero de la luz de Mizar

Y los aceros de Milano,

¡Recibí tantas heridas en batallas!

Pero la más feroz recibida y cuya

Cicatriz de fuego podéis ver aún

Aquí en mi pecho lombardo,

desde el corazón al alma,

me la hizo la mujer que amo…¡¡¡

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