sábado, 2 de agosto de 2014

PREGUNTALE A LA MONTAÑA MADRE Y NATIVA


Baja mi alma
por el camino ondulante de los ríos
Baja mi sombra
en las alas del Yal que rompe gravedad
Baja mi voz
en el silencio que puebla la gema cima
Baja mi corazón
en cóndor que reina en la altura
Baja mi poesía
a beber en los esteros claros del Cachapoal.
Mis pensamientos se mecen
en los eucaliptos duros de la mano del viento.
Mis sentidos vuelan con los mirlos
que giran en torna al crepúsculo que baja sus ojos.
Y mientras la noche se desviste sin luna
Soy mineral silencioso en vetas nativas de sal.
Si quieres saber en qué crisol fue fundida mi alma,
O en qué profundo lucero
fui greda en las manos de Dios,
pregúntale a la montaña nativa
donde el cobre plagia la noche,
donde aprendí este lenguaje de pájaro,
porque huelo a boldo y canela en otoño
y a maduro café en primavera,
pregúntale a la montaña madre nativa
donde en carne y gredal artesano me hicieron
y entre espigas y juncos campesino tejí estrellas,
donde en una manzana desnuda
el amor me dio mordisco y pecado,
donde me enseñaron a leer el salmo del viento,
donde mi alma encendió su tea poética
y mi corazón se hizo argonauta.

WalterPineda2014


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