sábado, 28 de julio de 2007

( a la que amó y no pudo ser amada )


Ella me amaba,

yo no podía amarla,

me entregó sus besos,

acepté sus besos,

se entregó desnuda,

la acepté desnuda, pese a no amarla.

Me ofreció el espacio de sus brazos,

acepté el espacio, pese a no amarla.

Lloró una madrugada,

lloré con ella, pese a no amarla.

Se quedó dormida entre mis brazos.

Desperté entre sus pechos cálidos,

pese a no amarla.

Ella, la que me amaba,

se fue en el alba con los grillos,

la lloré como un niño, pese a no amarla.

Ella, la que yo no amaba,

se vistió de hojas y se hizo otoño,

y no me dejó nada para sepultarla,

pese a que me amaba.

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