sábado, 28 de julio de 2007

( a la que se extraña cada noche )


El mundo es ajeno sin ti,

huele a ausencia este cuarto,

este lecho en que duermo,

este mar que escucho, este mar que salo,

esta soledad que dejaste por compañía,

este silencio de óxidos que me hiere,

estas largas noches que los grillos constelan.

Entristezco sin tus besos,

aún el lecho huele a ti,

y en el alba, a tres pasos al norte del lucero,

bajo una errante estrella que apenas se sostiene

estoy cavando con los grillos en silencio su tumba.

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